“Artes de la Paz”:
Prácticas y entrenamiento para reconocimiento individual del ser.
“Conocerse a si mismo”
• Una actitud es una pauta más o menos estable y coherente de percepción, pensamiento, evaluación, significado, sentimiento y acción, dirigida hacia un objetivo, una persona, una situación, un ideal.
• La interpretación de una actitud para percibir “El mundo objetivo” puede ser, en otras palabras, la actitud hacia el dinero, hacia el poder, hacia nuestros padres, hacia nuestras relaciones, hacia el trabajo, hacia el deporte, hacia la religión y por supuesto hacia la raíz de todo, nosotros mismos.
• El reflejo me da una apariencia de que algo en el afuera, en ese mundo objetivo, sea persona o situación, me agrada ó desagrada, cuando molesta gasto mis emociones en sostenerla, con esto le estoy dando fuerza a lo que no quiero. Desconociendo que eso que no quiero se movería, cambiaría de forma solo con aceptarlo en mi interior y soltando mi molestia.
• Este reflejo, sin darme cuenta lo he convertido en una carga emocional y le he dado un significado que le da vida y lo hace real a mi percepción. Lograr ver el reflejo con compasión fortalece mi reconocimiento porque así puedo cambiar mis significados. Y ajustarlos para crear mi felicidad basada en mi interpretación.
• Los significados se basan en interpretaciones personales de todo lo que me rodea. Así, si ante mis propios ojos yo me distorsiono, esta interpretación proviene de un aspecto oculto en mi percepción. Ocasionando que lo veré en los objetos que me reflejen eso que está también en mi y que niego por ignorancia.
• Cuando reconozco esto, el significado cambia en mayor o menor grado y al estar en equilibrio veo al otro, como yo mismo, con todas las valiosas cualidades semejantes a las que puedo descubrir en mi y mejorar conforme sea el caso. Es cuando el enojo se va, porque el enfoque que antes le daba fuerza ha cambiado de forma y ahora me integro y lo comprendo en un nuevo significado “Yo soy”.
• Para poder descifrar el código “Yo Soy”, es preciso ver mi integridad interna. Paso uno: reconocerme y conocerme de dentro para afuera. Mis sentidos no pueden cubrir la totalidad de lo que soy porque están diseñados para experimentar el mundo exterior que me rodea. Así que tengo que dividir lo indivisible para poder conocer lo que me comprende y así reconocer lo que verdaderamente soy y represento.Utilizando el don de observar, me lleva a descubrir los velos casi invisibles que me han obstaculizado la visión del verdadero Maestro en mi y me permite tener la claridad que me lleva a darme perfecta cuenta de lo que realmente soy.
• Una actitud es una pauta más o menos estable y coherente de percepción, pensamiento, evaluación, significado, sentimiento y acción, dirigida hacia un objetivo, una persona, una situación, un ideal.
• La interpretación de una actitud para percibir “El mundo objetivo” puede ser, en otras palabras, la actitud hacia el dinero, hacia el poder, hacia nuestros padres, hacia nuestras relaciones, hacia el trabajo, hacia el deporte, hacia la religión y por supuesto hacia la raíz de todo, nosotros mismos.
• El reflejo me da una apariencia de que algo en el afuera, en ese mundo objetivo, sea persona o situación, me agrada ó desagrada, cuando molesta gasto mis emociones en sostenerla, con esto le estoy dando fuerza a lo que no quiero. Desconociendo que eso que no quiero se movería, cambiaría de forma solo con aceptarlo en mi interior y soltando mi molestia.
• Este reflejo, sin darme cuenta lo he convertido en una carga emocional y le he dado un significado que le da vida y lo hace real a mi percepción. Lograr ver el reflejo con compasión fortalece mi reconocimiento porque así puedo cambiar mis significados. Y ajustarlos para crear mi felicidad basada en mi interpretación.
• Los significados se basan en interpretaciones personales de todo lo que me rodea. Así, si ante mis propios ojos yo me distorsiono, esta interpretación proviene de un aspecto oculto en mi percepción. Ocasionando que lo veré en los objetos que me reflejen eso que está también en mi y que niego por ignorancia.
• Cuando reconozco esto, el significado cambia en mayor o menor grado y al estar en equilibrio veo al otro, como yo mismo, con todas las valiosas cualidades semejantes a las que puedo descubrir en mi y mejorar conforme sea el caso. Es cuando el enojo se va, porque el enfoque que antes le daba fuerza ha cambiado de forma y ahora me integro y lo comprendo en un nuevo significado “Yo soy”.
• Para poder descifrar el código “Yo Soy”, es preciso ver mi integridad interna. Paso uno: reconocerme y conocerme de dentro para afuera. Mis sentidos no pueden cubrir la totalidad de lo que soy porque están diseñados para experimentar el mundo exterior que me rodea. Así que tengo que dividir lo indivisible para poder conocer lo que me comprende y así reconocer lo que verdaderamente soy y represento.Utilizando el don de observar, me lleva a descubrir los velos casi invisibles que me han obstaculizado la visión del verdadero Maestro en mi y me permite tener la claridad que me lleva a darme perfecta cuenta de lo que realmente soy.









